REVISIONES
Salud Mil 2020; 39(2):11-20 11
Farmacodermias por antibióticos
Farmacodermia devido aos antibióticos
(a) Dermatóloga. Servicio de Dermatología, Hospital Central de las Fuerzas Armadas.
(b) Médico Internista. Servicio de Medicina Interna, Hospital Central de las Fuerzas Armadas.
http://dx.doi.org/10.35954/SM2020.39.2.2
Antibiotic pharmacoderma
RESUMEN
Las farmacodermias son enfermedades de la piel causadas por medicamentos. Constituyen una compli-
cación frecuente en la práctica médica diaria. Este tipo de reacciones representan el 30% de las reac-
ciones medicamentosas adversas y el 5% de las consultas dermatológicas. El médico clínico cumple un
rol fundamental en el diagnóstico siendo el dermatólogo quien mejor puede denir los patrones clínicos
de manifestaciones cutáneas y colaborar en la identicación del agente causal. Son consideradas como
grandes simuladoras, desde formas leves en la mayoría de casos a reacciones cutáneas graves con
riesgo vital que alcanzan un 2% de los casos. Todo tratamiento farmacológico puede causar una farma-
codermia, la mayoría de episodios producidos por unos pocos grupos, destacando dentro de los más
implicados a los antibacterianos. El diagnóstico está basado en la clínica, la asociación a algún fármaco
y su correlación con los hallazgos histopatológicos. La piedra angular del tratamiento radica en la iden-
ticación y pronta retirada del fármaco sospechoso. Se realiza una revisión descriptiva de reacciones
cutáneas adversas producidas por administración de antibacterianos, describiendo los frecuentemente
implicados así como los distintos patrones morfológicos de presentación.
PALABRAS CLAVE: Antibacterianos/efectos adversos; Enfermedades de la Piel; Hipersensibilidad a las Drogas;
Manifestaciones Cutáneas; Síndrome de Hipersensibilidad a Medicamentos; Síndrome de Stevens-Johnson;
Tratamiento Farmacológico.
ABSTRACT
Pharmacodermies are skin diseases caused by drugs. They are a frequent complication in daily medical
practice. This type of reaction represents 30% of adverse drug reactions and 5% of dermatological con-
sultations. The clinical doctor plays a fundamental role in the diagnosis, being the dermatologist the one
who can better dene the clinical patterns of cutaneous manifestations and collaborate in the identication
of the causal agent. They are considered to be great simulators, from mild forms in most cases to serious
skin reactions with vital risk that reach 2% of the cases. Any pharmacological treatment can cause a
pharmacodermia, most of the episodes produced by a few groups, standing out among the most implied
ones the antibacterials. The diagnosis is based on the clinic, the association to some drug and its corre-
lation with the histopathological ndings. The cornerstone of treatment lies in the identication and early
Recibido para evaluación: Enero 2020
Aceptado para publicación: Junio 2020
Correspondencia: Av. 8 de Octubre 3020. C.P.11600. Montevideo, Uruguay. Tel.: (+598) 24876666 int.1936.
E-mail de contacto: macacastel@adinet.com.uy
María Macarena Castellá González a
Naomi Roxana Zimalkovski Brener b
https://orcid.org/0000-0002-5787-0635
https://orcid.org/0000-0002-3920-3038
Publicación de la D.N.S.FF.AA.
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INTRODUCCIÓN
La Organización Mundial de la Salud (OMS) dene
a una reacción adversa a medicamentos (RAMs)
como “cualquier respuesta a un fármaco que es
nociva, no intencionada y que se produce a dosis
habituales para la prolaxis, diagnóstico o trata-
miento”. Las RAMs se clasican en 2 grupos: no
inmunológicas, dosis dependiente (Grupo A), se
explican por la acción farmacológica de la droga y
las inmunológicas (Grupo B), dosis independiente
y pueden ser a su vez reacciones idiosincráticas o
de hipersensibilidad. Dentro de este grupo, se en-
cuentran las farmacodermias, dermatosis causa-
das por medicamentos, que penetran por diversas
vías, y que dependen de factores como la edad,
vía de administración y predisposición genética (1).
Se dene farmacodermia o toxicodermia, como
“cualquier alteración en piel, mucosas o tegumen-
to, secundaria al uso de una sustancia exógena a
dosis normales con nes prolácticos, terapéuticos
o con intención de alterar una función siológica”.
Las farmacodermias son reconocidas como uno de
los principales problemas de salud en todo el mun-
do y causan costos considerables para los siste-
mas de atención médica, constituyendo el 30% de
las reacciones adversas a medicamentos y el 5%
de las consultas dermatológicas (2,3).
Su prevalencia ha ido en aumento debido a la va-
riedad e incremento del uso de los medicamen-
tos, tratamientos prolongados y polimedicación,
sumados a una mayor expectativa de vida de la
población y a la mayor ecacia de los diversos tra-
tamientos. Estas reacciones ocurren en el 2-3% de
la población general, aumentando a un 10-20% en
la población hospitalaria. La mayoría de las reac-
ciones cutáneas adversas a fármacos siguen un
curso benigno; sin embargo, el 2% de todas ellas
son graves y ponen en peligro la vida. A saber: el
síndrome de hipersensibilidad inducida por medi-
withdrawal of the suspected drug. It is carried out a descriptive review of adverse skin reactions produced
by the administration of antibacterials, describing the frequently involved ones as well as the di󰀨erent
morphological patterns of presentation.
KEY WORDS: Anti-Bacterial Agents/adverse e󰀨ects; Skin Diseases; Drug Hypersensitivity; Skin Manifestations;
Drug Hypersensitivity Syndrome; Stevens-Johnson Syndrome; Drug Therapy.
RESUMO
As farmacodermia são doenças de pele causadas por medicamentos. Eles são uma complicação fre-
qüente na prática médica diária. Este tipo de reação representa 30% das reações adversas aos medi-
camentos e 5% das consultas dermatológicas. O clínico desempenha um papel fundamental no diag-
nóstico, sendo o dermatologista aquele que melhor pode denir os padrões clínicos das manifestações
cutâneas e colaborar na identicação do agente causal. São considerados grandes simuladores, desde
formas leves na maioria dos casos até reações cutâneas graves com risco vital que atingem 2% dos
casos. Todo tratamento farmacológico pode causar farmacodermia, a maioria dos episódios produzidos
por alguns grupos, destacando dentro dos mais envolvidos os antibacterianos. O diagnóstico é baseado
na clínica, na associação a alguma droga e sua correlação com os achados histopatológicos. A pedra
angular do tratamento está na identicação e retirada precoce da droga suspeita. É realizada uma revisão
descritiva das reações adversas na pele produzidas pela administração de antibacterianos, descrevendo
os freqüentemente envolvidos, assim como os diferentes padrões morfológicos de apresentação.
PALAVRAS CHAVE: Antibacterianos/efeitos adversos; Dermatopatias; Hipersensibilidade a Drogas;
Manifestações Cutáneas; Síndrome de Hipersensibilidade a Medicamentos; Síndrome de Stevens-Johnson;
Tratamiento Farmacológico.
Farmacodemias por antibióticos
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camentos/reacción farmacológica con eosinolia y
síntomas sistémicos (DISH-DRESS), el síndrome
de Stevens-Johnson (SJS) y la necrólisis epidérmi-
ca tóxica (NET) (3,4).
Uno de los grupos farmacológicos más implicados
en estas reacciones es el grupo de los antibióticos,
siendo los antibacterianos más reportados los be-
talactámicos, especícamente penicilinas y cefalos-
porinas, seguidos por las sulfas y las quinolonas (5).
El objetivo principal ha sido realizar una revisión
sobre las toxicodermias o reacciones cutáneas in-
ducidas por antibacterianos en los últimos 10 años.
Se realizó una revisión bibliográca en las bases
de datos Bireme, Medline/Pubmed y Scielo a partir
de enero del 2010 hasta enero 2020. Se introdu-
jeron los términos de búsqueda bibliográca: anti-
bacterianos/efectos adversos; enfermedades de la
piel; manifestaciones cutáneas; tratamiento farma-
cológico, tanto en inglés como en español.
EPIDEMIIOLOGÍA
En Estados Unidos se llevó a cabo el primer infor-
me sobre reacciones adversas a antibacterianos,
a cargo de investigadores de los Centros para el
Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Autores como Daniel Budnitz, entre otros, arman
que cada año ocurren en Estados Unidos alrededor
de 142.000 consultas de emergencia por reaccio-
nes adversas a un antibiótico; en relación al origen
de los eventos adversos: 78% correspondieron a
reacciones alérgicas propias del medicamento, y
22% se debieron a errores en la dosicación (6).
ETIOLOGÍA
Existen ciertos factores predisponentes para
desarrollar una farmacodermia por antibacteria-
nos, como la edad avanzada, el sexo femenino,
la polimedicación, enfermedades subyacentes,
infecciones virales como el Síndrome de Inmu-
nodeciencia Adquirida (VIH/SIDA), herpes virus
humano 6 y 7, virus de Epstein-Barr, citomegalo-
virus, exposición solar, pacientes con patologías
renales o hepáticas, además de la predisposición
inmunogenética. La atopía no es un factor de ries-
go para desarrollar farmacodermias, pero sí con-
diciona una mayor severidad. La dosis, duración
del tratamiento y administración intermitente, po-
drían aumentar el riesgo de sensibilización a una
droga (7).
PATOGENIA
Aunque es poco conocida posee tres grandes ejes:
predisposición genética, alteraciones del metabo-
lismo detoxicador farmacológico y alteraciones
del sistema inmune. Desde el punto de vista pato-
génico pueden subdividirse en: reacciones inmu-
nológicas (mediadas por mecanismos de hipersen-
sibilidad) y no inmunológicas (sobredosicación,
teratogenicidad, interacciones o acumulación) (8).
La mayoría de las reacciones se deben a hiper-
sensibilidad por daño inmunológico y se clasican
en los 4 grupos clásicos de hipersensibilidad de
Gell y Coombs. Todas estas reacciones represen-
tan una respuesta alérgica, aunque con frecuencia
el mecanismo involucrado no está por completo
claro. Las de tipo I, mediadas por inmunoglobu-
lina E, son las responsables de apenas el 10%
de todas las reacciones adversas, aunque erró-
neamente se les considera como el mecanismo
principal de hipersensibilidad. Para que los medi-
camentos desencadenen una reacción, deben te-
ner un peso molecular mayor a 5000 daltons (u),
con inestabilidad de su estructura molecular y ser
metabolizados o bioactivados. Los metabolitos
que se unen a macromoléculas producen daño
celular, mientras que si se unen con ácidos nuclei-
cos, alteran la formación de productos nales. La
mayoría de fármacos son de bajo peso molecular
y no desencadenan una respuesta inmune por sí
solos, por lo que deben unirse covalentemente a
moléculas portadoras (proteínas séricas) por un
proceso llamado haptenación y, una vez formados
como haptenos, causar una respuesta inmunoló-
gica, humoral, celular o combinada (9).
Las reacciones inmunológicas a los antibióticos
se dividen principalmente en 2 tipos:
Predecibles: son dependientes del medicamento.
Es importante tener en cuenta la dosis, ya que es
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más factible desencadenar una reacción cuando se
administra el antibiótico a dosis altas por períodos
prolongados o de manera recurrente. Hay que va-
lorar la interacción medicamentosa, pues algunos
modican la farmacocinética de otros, y conside-
rar en algunas ocasiones la vía de administración.
• Impredecibles: son independientes covalente-
mente a moléculas portadoras del medicamento,
ya que no inuyen la dosis o los efectos farma-
cológicos; ocurren únicamente en individuos sus-
ceptibles, y se producen por sensibilización. La
capacidad de sensibilización del fármaco ocasio-
na que el individuo genere una respuesta en con-
tra de sus proteínas, metabolitos o por medio de
una reacción cruzada entre aquellos de estructura
química semejante. Todas las vías de administra-
ción son sensibilizantes, la oral es la más segura
y la cutánea la más riesgosa (9).
En cuanto a los mecanismos de patogenicidad de
los antibacterianos más frecuentemente implica-
dos en las toxicodermias se destaca:
- penicilina y otros betalactámicos: todas las
penicilinas contienen un anillo lactámico y un ani-
llo de tiazolidina. Cerca del 95% de las moléculas
se unen a proteínas, formando el determinan-
te antigénico más importante, el bencilpeniciloil,
responsable del 95% de las reacciones; el resto
es por los determinantes menores, peniciloato,
penicilina y penicilamina. Las cadenas laterales
de los grupos carboxilo unidos al anillo betalac-
támico, distinguen a los grupos de cefalosporinas
e inducen las reacciones inmunes. En las reaccio-
nes por prueba de la inmunoglobulina E alérgeno
especíca (IgE) pueden estar dirigidas contra el
anillo estructural, lo que aumenta el riesgo de re-
actividad cruzada entre todo el grupo:
- sulfonamidas: el grupo de fármacos que con-
tienen esta estructura (SO2 NH2) está integrado
por antimicrobianos del tipo de la sulfazalacina y
sulsoxasol. Las reacciones adversas cutáneas
ocurren entre el 2 y el 4% de la población gene-
ral, pero se incrementan hasta en un 50% en los
pacientes con VIH/SIDA. Los síntomas incluyen
urticaria, eritrodermia, eritema pigmentado jo,
eritema multiforme, exantema macular, síndrome
de Stevens Johnson (SSJ) y necrolisis epidérmi-
ca tóxica (NET). Mediante el citocromo P450 se
metabolizan la mayoría de los medicamentos (por
acetilación, hidroxilación o glucorunidización), for-
mando metabolitos no tóxicos; sin embargo, algu-
nos pacientes positivos para VIH/SIDA son de-
cientes en glutatión, incrementando la producción
de metabolitos reactivos de las sulfas. Otros son
acetiladores lentos, por lo que la cantidad del me-
dicamento que se tiene que metabolizar aumenta.
En este caso, interviene el mecanismo de daño
por toxicidad, mientras que la formación de hap-
tenos, que resulta de la unión del componente ni-
troso unido al sulfametoxazol, produce la reacción
de hipersensibilidad. Los pacientes seropositivos
producen anticuerpos IgM, IgG1 e IgG3 contra sul-
fadiazina, sulsoxazol y N-acetilsulfanilamida. Se
ha demostrado que la infección estimula la produc-
ción de interferón gamma, e induce la expresión
de las moléculas del complejo mayor de histocom-
patibilidad de clases I y II, favoreciendo la presen-
tación de antígenos a las células T CD4+ y CD8+.
- quinolonas: la reacción de hipersensibilidad es
principalmente de tipo I. Se estima que su preva-
lencia es de 2 a 3%. Ciprooxacina es la quinolo-
na que más se ha relacionado con las reacciones
de hipersensibilidad, debido a su uso más exten-
dido. Sin embargo moxioxacino es la que pare-
ce tener mayor capacidad de inducir reacciones
analácticas. La reacción más frecuente de hiper-
sensibilidad es el exantema de aparición tardía,
en general autolimitado. La reactividad cruzada
entre quinolonas no está bien establecida, y varía
según los estudios realizados (10).
FORMAS CLÍNICAS
La farmacodermia es considerada como una de
las grandes simuladoras, debido a la amplia gama
de lesiones que podemos observar. Describire-
mos las más frecuentes y aquellas más severas,
que incluso pueden poner en riesgo la vida:
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d) Eritema exudativo multiforme menor (EEM):
es una enfermedad leve que se caracteriza por
lesiones en blanco de tiro o "diana" distribuidas
predominantemente en miembros; los pacientes
se recuperan, pero las recaídas son comunes. Se
vincula al uso de antibióticos pero la mayoría se
relaciona con infección por virus de herpes simple
o por micoplasma (13).
e) Eritema exudativo multiforme mayor (EEM):
tiene una participación mínima de membranas muco-
sas, y el grado de desprendimiento de la epidermis,
es por lo general menor del 10%, lo cual lo diferen-
cia del Sindrome de Stevens Johnson, donde el gra-
do de desprendimiento es mayor a dicho porcentaje.
Las lesiones son también en tiro al blanco o esca-
rapela con un centro de las mismas oscuro o pur-
púreo, se pueden ampollar afectando las palmas y
plantas, y si está implicada la mucosa, en general es
la de la cavidad oral (13).
Dentro de las formas graves se incluyen:
NET (Necrólisis Epidérmica Tóxica)
Es la reacción cutánea por medicamentos más se-
vera, con una alta tasa de mortalidad (13).
El síndrome de Lyell o NET, es una enfermedad poco
frecuente pero potencialmente mortal. Constituye
un raro trastorno mucocutáneo de rápida evolución
caracterizado por desepidermización cutánea ex-
tensa, eritema y elevado riesgo vital. Esta entidad
se encuadra dentro del espectro de reacciones
cutáneas adversas graves debido a que produce
intenso desprendimiento de la piel (más del 30%),
diferenciándola de otras entidades del mismo es-
pectro tales como el síndrome de Stevens-John-
son (SSJ) donde esta supercie es menor del 10%
y el Síndrome de Superposición (SSJ-NET) don-
de la supercie oscila entre un 10 y 30% (14).
La incidencia de esta patología está entre 0,4 y
1,2 por millón de habitantes/año. Se eleva con la
edad (mayor exposición a fármacos) y es al menos
1.000 veces mayor en pacientes VIH positivos o
con VIH/SIDA.
a) Erupción maculopapular: también conocida
como erupción morbiliforme o exantema, es el tipo
más común de reacción cutánea a antibacterianos.
Se caracteriza por lesiones maculopapulares pe-
queñas, claras y de color rojo brillante con una dis-
tribución simétrica. La erupción a menudo mues-
tra un patrón morbiliforme parecido al sarampión,
por lo general comienza en el tronco, involucran-
do posteriormente la cara y las extremidades. Las
lesiones pueden fusionarse para abarcar grandes
áreas y puede tener un carácter purpúreo en las
extremidades inferiores y puede acompañarse de
prurito leve. En general aparece 4 a 21 días des-
pués del inicio de la medicación responsable de la
reacción (11).
b) Urticaria: es el segundo tipo más común de re-
acciones cutáneas a antibacterianos, y se carac-
teriza por la aparición repentina de ronchas pruri-
ginosas de color rojo a pálido. La erupción por lo
general comienza en minutos o unos pocos días
después de haber recibido el tratamiento causan-
te. La urticaria se puede ver en asociación con
angioedema o analaxia. La urticaria inducida por
antibacterianos puede ser inmunológica, que con
frecuencia se asocia con la reacción de hipersensi-
bilidad de tipo I, o no inmunológica (11).
c) Erupción ja inducida por fármacos: el Fixed
Drug Eruption (FDE) se caracteriza por placas so-
litarias o múltiples, de forma redonda a ovalada,
de color rojizo a morado oscuro en la piel o las
mucosas, algunas veces coronadas por vesículas
o ampollas. Como característica única, las lesio-
nes en FDE recurren exactamente en el mismo si-
tio tras la re-administración del fármaco causante.
Las lesiones comienzan generalmente en minutos
y hasta varias horas (de 30 minutos a 8 horas)
después de la ingesta del fármaco responsable.
Puede acompañarse de síntomas como ardor y
picazón. Las lesiones generalmente curan con hi-
perpigmentación residual (12).
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siguientes: edad >40 años, malignidad asociada,
frecuencia cardíaca >120/min, desprendimiento
epidérmico >10%, uremia >28 mg/dL, glicemia
>252 mg/dL, bicarbonato menor a 20 mEq/L. Esta
escala debe aplicarse en las primeras 24 horas y
repetirse al tercer día. El diagnóstico de la NET
se hace sobre la base tanto de hallazgos histo-
lógicos como clínicos. El rol de la respuesta in-
mune en la siopatología de la NET ha inspirado
el uso de diferentes fármacos con acciones sobre
el sistema inmune, como corticoides sistémicos,
inmunosupresores, agentes anti-TNF α, plasma-
féresis e inmunoglobulina intravenosa terapia de
infusión (IGiv), pero los datos al respecto siguen
siendo contradictorios. Los corticosteroides pro-
vocan resultados dispares; se han asociado con
un aumento de la infección, de la duración de la
estancia hospitalaria y de la mortalidad, pero son
beneciosos si se administran de forma tempra-
na, en dosis altas, y por períodos cortos de tiem-
po, provocando una reducción del impacto nega-
tivo en cuanto a la infección y a la epitelización de
las heridas. En la última década, el tratamiento de
la NET se ha alejado de los corticoides hacia otro
tipo de tratamientos como las IGiv, ya que regulan
pasos cruciales en la respuesta inmunitaria me-
diada por células T además de contener anticuer-
pos anti-Fas (inhibición in vitro de la apoptosis
de los queratinocitos mediada por Fas-FasL). La
disminución de la mortalidad cuando se emplean
IGiv, es de porcentajes de supervivencia del 88%,
94% y 100% con dosis totales de 2,7, 4 y 3,4 g/kg
respectivamente. No encuentran benecios en las
tasas de mortalidad con dosis totales de IGiv de
entre 1,6 o 2,8 g/kg en comparación con los trata-
mientos de soporte (15).
Síndrome de Stevens-Johnson
Se considera que el Eritema Multiforme (EM), el
Síndrome de Stevens-Johnson (SJS) y la NET
representan variantes dentro de un espectro con-
tinuo de enfermedad (13). SJS y la NET, aunque
independientes en sus primeras descripciones, se
consideran hoy en día 2 extremos de un mismo
Las mujeres se ven afectadas más frecuente-
mente que los hombres, con una proporción de
1,5:1. La mayoría de los casos de SSJ y NET son
secundarios a fármacos, pudiendo afectar poten-
cialmente a cualquier individuo al que se le admi-
nistren. Están implicados más de 220 fármacos
como agentes desencadenantes de este tipo de
síndromes, entre ellos los más frecuentes son:
antibióticos, anticonvulsionantes, antiinamato-
rios no esteroideos (AINES) y el alopurinol (14).
Aunque la NET es un síndrome raro, tiene un im-
pacto signicativo en la salud pública debido a su
alta morbimortalidad. La mortalidad del SSJ está
normalmente por debajo del 5%, entre el 10 y el
15% en los casos de SSJ-NET, mientras que en la
NET es de hasta el 33-35%.
Los principales hallazgos clínicos incluyen: eri-
tema, máculas oscuras o violáceas y lesiones
morbiliformes atípicas. Estas lesiones cutáneas
evolucionan a una ampolla por despegamiento
epidérmico y a la necrosis franca de la piel con
una tonalidad grisácea. La NET se suele propagar
simétricamente desde la cara y el tronco hacia las
extremidades. El Signo de Nikolsky es positivo.
El dolor cutáneo es un pródromo del mismo. Se
acompaña de síntomas sistémicos, ebre > 38,5 °C
que precede 1 a 3 días a la erupción mucocutá-
nea, malestar general, dolor de garganta, disfa-
gia, disuria o fotofobia inicialmente. La infección
secundaria y la sepsis son las principales preocu-
paciones, la neumonía puede desarrollarse a par-
tir de la aspiración de la mucosa desprendida. La
afectación mucosa permanece, pero en la NET,
puede también estar presente un desprendimien-
to del epitelio del esófago, tráquea e intestinos.
Esta dermatosis al inicio tiene un estado general
bastante bueno, pero termina siendo fatal en mu-
chos casos (15).
Esta afección tiene probabilidad alta de dejar
secuelas como cicatrices queloides, milia y alte-
raciones en la pigmentación. Existe una escala
de valores denominada SCORETEN, que mide
el porcentaje de mortalidad del NET. Cada pará-
metro positivo tiene valor de un punto y son los
Farmacodemias por antibióticos
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espectro. Su incidencia es mayor en ciertos gru-
pos (pacientes VIH, HLA determinados). En SJS,
hay erosiones de la mucosa y ampollas en la piel
que cubren hasta el 10% del área de la supercie
corporal. Por lo general, comienza dentro de 1-3
semanas después de la terapia con el medica-
mento causante, con síntomas prodrómicos como
ebre, dolor de cabeza, malestar general y mial-
gia. Las lesiones cutáneas se inician como mácu-
las eritematosas sensibles al tacto en el tronco y
los miembros, que progresan rápidamente a le-
siones ampollosas o erosivas. Las erosiones en
mucosas pueden dejar importantes secuelas tras
la recuperación de la fase aguda. El diagnóstico
diferencial es muy amplio y debe incluir todas las
dermatosis ampollares. Entre los fármacos más
frecuentemente implicados se encuentran los
antibióticos. El manejo en unidades de cuidados
intensivos y la rápida retirada del fármaco respon-
sable son cruciales para la evolución. La utilidad
del resto de medidas terapéuticas es aún motivo
de discusión en la literatura (16).
La cara, el cuello, el tronco y las extremidades,
incluidas las palmas y las plantas, generalmente
están involucradas. La histopatología de las lesio-
nes bullosas muestra una necrosis epidérmica de
espesor total con ampollas subepidérmicas. Se
trata de al menos un área de la mucosa, como
oral, genital, conjuntival, faríngea, laríngea o pe-
rianal, que muestra bullas y erosiones hemorrá-
gicas dolorosas. Los labios están típicamente
cubiertos con costras. La tasa de mortalidad es
de un 5 a un 10% (13).
Dress (Drug Reaction with Eosinophilia
and Systemic Symptoms)
La reacción a medicamentos con eosinolia y sín-
tomas sistémicos, por sus siglas en inglés: Drug
Reaction with Eosinophilia and Systemic Symp-
toms, es una reacción adversa potencialmente
letal e inducida por medicamentos y es de difícil
diagnóstico por la diversidad de lesiones cutá-
neas y órganos comprometidos. Bocquet es quien
en 1996 dene a esta entidad con el nombre que
hoy conocemos. Se trata de una farmacodermia
grave, de etiología desconocida (5,17).
Se caracteriza por ebre, exantema, adenopatías,
alteraciones hematológicas y afectación visceral.
El órgano más frecuentemente afectado es el hí-
gado, seguido por riñones y pulmones (18,19). La
incidencia se estima en rangos que van de uno en
mil hasta uno en diez mil en personas con expo-
siciones a medicamentos. Una característica rele-
vante es la aparición de los síntomas, dos a seis
semanas, después del contacto con el fármaco y
la posible persistencia de los síntomas por varias
semanas, no obstante, la discontinuación del anti-
biótico responsable.
La mortalidad aproximada es del 10%, relaciona-
da principalmente con el compromiso de órganos
y lo más frecuente es insuciencia hepática, falla
renal y neumonitis intersticial. La patogénesis de
Dress no es del todo conocida. Se han implicado
diferentes mecanismos como defectos en los pro-
cesos de detoxicación que llevan a la formación
de metabolitos reactivos, reacciones inmunológi-
cas secundarias, acetilación lenta y reactivación
del Virus del Herpes Humano 6 (HHV-6). Recien-
temente, la reactivación del HHV-6 se ha propues-
to como marcador diagnóstico para Dress. Solo 7
clases de fármacos pueden causar este síndrome
y dentro de ellos se destacan a propósito de ésta
revisión, el grupo de las sulfas y la minociclina (5).
El diagnóstico del Dress debe ser considerado
en los pacientes que presentan ebre, máculas,
pápulas o placas eritematosas generalizadas,
eosinolia, linfadenopatías y afección sistémica,
asociado con la ingesta previa de medicamentos.
Es importante saber diagnosticar este cuadro por
cuanto la retirada precoz del fármaco responsable
es la medida terapéutica más ecaz para evitar
la progresión del daño orgánico. A pesar de los
diversos tratamientos usados para el manejo del
Dress, los esteroides a dosis altas se han asocia-
do con mejoría clínica (20).
La sospecha clínica y el examen físico, en oca-
siones son sucientes para realizar el diagnóstico
de una farmacodermia leve. El diagnóstico está
dado por la clínica fundamentalmente, la asocia-
ción a algún fármaco y su correlación con los ha-
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llazgos histopatológicos. Se debe interrogar sobre
los fármacos de uso tradicional, sean éstos por
medicaciones tradicionales, homeopáticas, dro-
gas ilícitas u otras. En el caso de que se trate de
una droga de indicación reciente o no, considerar
el tiempo trascurrido entre la toma de la droga y
la aparición de síntomas. Existen ciertos signos
y síntomas que nos alertan ante la aparición de
una reacción a drogas severas: edema y eritema
facial y/o periocular, eritrodermia, dolor cutáneo
a la palpación, lesiones en diana atípicas, ampo-
llas, necrosis cutánea, erosiones y costras hemo-
rrágicas en más de una mucosa, púrpura palpa-
ble, linfadenopatías y ebre mayor a 40 °C. Los
datos laboratoriales muestran una leucopenia,
trombocitopenia y eosinofília en pacientes con
erupciones cutáneas severas. Otros parámetros
a tener en cuenta son el balance hidroelectrolíti-
co, perl renal y hepático. Se deben solicitar cul-
tivos de diferentes focos, para investigar infeccio-
nes primarias o secundarias. Para el diagnóstico
de DRESS existen ciertos criterios diagnósticos
desarrollados, que dieren entre ellos (5,7,17).
a. Bocquet et al: erupción cutánea por fármacos,
eosinofília, linfocitos atípicos, compromiso sistémico:
linfadenopatía mayor o igual a 2 cm, hepatitis con
transaminasas 2 veces el valor normal, nefritis in-
tersticial, neumonitis intersticial, carditis. Se requiere
un criterio clínico, uno hematológico y uno sistémico.
b. RegiSCAR: erupción cutánea aguda, sospe-
cha de un fármaco, hospitalización, ebre mayor
de 38 °C, adenopatías en dos o más sitios anató-
micos, compromiso de uno o más sistemas; alte-
raciones hematológicas: linfopenia o linfocitosis,
eosinolia, trombocitopenia. Se requiere tres cri-
terios para el diagnóstico.
c. J-SCAR: erupción maculopapular luego de 3
semanas de inicio del fármaco, síntomas persis-
tentes luego de la suspensión del fármaco, ebre
>38 °C, ALT >100 U/L. Una de estas alteraciones
presentes: leucocitosis >11x109/L, linfocitos atípi-
cos >5%, eosinolia >1.5x109/L, linfadenopatía,
reactivación de herpes virus humano 6.
TRATAMIENTO
Los puntos clave del tratamiento consisten en la
rápida sospecha de esta entidad y en la suspen-
sión precoz del fármaco responsable. Los pacien-
tes con sospecha de reacción cutánea grave por
fármacos deben estar monitorizados y hospitali-
zados hasta que la misma pueda ser descartada.
Para aliviar el prurito se puede utilizar antihista-
mínicos de primera generación como clorferina-
mina e hidroxicina. Se puede utilizar corticoides
tópicos de baja potencia y cremas hidratantes
especialmente en la fase descamativa. Pacientes
con cuadros severos de farmacodermia deben ser
evaluados por oftalmología si hay afectación de
mucosa conjuntival. En pacientes con diagnós-
tico de DRESS el tratamiento es con corticoste-
roides sistémicos a razón de 1 a 2 mg/kg/día. La
inmunoglobulina G se usa en casos de NET, la
ciclosporina también es un fármaco utilizado en
casos de NET. El inicio de la reepitelización es el
mejor parámetro de ecacia del tratamiento (15).
CONCLUSIONES
Las toxicodermias son muy frecuentes, constitu-
yendo uno de los efectos adversos a medicamen-
tos más comunes en la práctica médica implican-
do un costo considerable para el sistema sanitario.
Es muy importante conocer los factores de riesgo
predisponentes y reconocer de forma precoz las
distintas formas de presentación. Aunque la ma-
yoría son de carácter benigno, hasta un 2% son
graves e incluso fatales. Un mismo medicamen-
to puede producir reacciones cutáneas con dife-
rentes patrones morfológicos y un mismo patrón
puede estar causado por diferentes compuestos.
Los grupos farmacológicos más frecuentemente
implicados son los antimicrobianos, y dentro de
éstos las familias de los beta lactámicos, seguidos
por las sulfas y quinolonas; todos ellos de amplio
uso cotidiano.
DECLARACIÓN DE CONFLICTOS DE INTERESES:
Las autoras no reportan ningún conicto de inte-
rés. El estudio se realizó con recursos propios de
las autoras y/o la institución a la que representan.
Farmacodemias por antibióticos
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