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Publicación de la DNSFFAA
Varios estudios han concluido que la CIE está asociada
con el aumento del riesgo de trabajo de parto de
pretérmino, líquido meconial, cambios patológicos en la
frecuencia cardíaca fetal, sufrimiento fetal e incremento
del riesgo de muerte perinatal más allá de las 37
semanas de gestación (6). Un manejo activo incluye
vigilancia prenatal, administración de ácido ursodeo-
xicólico e inducción del trabajo de parto a las 37
semanas. En los últimos años se han reportado trabajos
en los que se observa una preeclampsia (PE) precedido
por una CIE (7). Recientemente se demostró con un
Odds ratio ajustado de 2.62 el aumento de la incidencia
de preeclampsia en gestantes de no gemelares con CIE
previa en el mismo embarazo (8).
Definimos preeclampsia de acuerdo a los criterios del
Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología: cuando
gestantes de más de 20 semanas presentan cifras de
presión arterial (PA) ≥140/90 mm de Hg acompañado de
proteinuria ≥0.3 g en orina de 24 horas. Preeclampsia
severa se define como una paciente con una gestación
de más de 20 semanas con PA≥160/110 en dos
ocasiones separadas al menos 6 horas, alteraciones de
órgano blanco como visuales, encefálicas, dolor
epigástrico o en hipocondrio derecho, disfunción
hepática, y/o trombocitopenia (9).
CIE se define de acuerdo a los niveles de AB como
severa cuando los AB>40 µmol/l, moderada cuando AB
están entre 20-40 µmol/l, y leve cuando los AB están
entre 10-20 µmol/l (1).
PRESENTACIÓN DEL CASO
Paciente de 30 años, con antecedentes gineco
obstétricos de 1 gesta, 3 años antes, con preeclampsia
severa como complicación pretérmino. Cursando
segunda gesta de 31 semanas complicada con
colestasis gravídica severa con AB hasta 164 µmol/l, sin
ascenso de enzimas hepáticas ni de bilirrubina, con
sufrimiento fetal leve. Se realizó tratamiento con ácido
ursodeoxicólico a dosis de 500 mg vía oral cada 8 horas,
con descenso de AB hasta 51µmol/l la semana 33 de
gestación. En dicha semana agrega preeclampsia
severa con PA: 160/100 mm de Hg y proteinuria de 16.9
g/l, se decide interrumpir el embarazo mediante cesárea.
Se inicia sulfato de magnesio en dosis carga de 4 g
endovenoso, y posterior infusión de 1 gr/h por 24 horas.
Acto anestésico quirúrgico de 2 horas, anestesia
general, dado que no se logra realizar anestesia
raquídea por presentar sindrome vasovagal en primer
intento. Al inicio del procedimiento se constata PA:
163/108 mm de Hg, que luego se normaliza durante acto
quirúrgico. Recién nacido vivo, ingresa a centro de
terapia intensiva neonatal. En el postoperatorio, la
paciente Ingresa a Unidad de Cuidados Intensivos,
extubada, bradisíquica, sin déficit motor, cumple órdenes
simples, pupilas mióticas, palidez cutáneo mucosa.
Cardiovascular: ritmo regular de 60 cpm, ruidos bien
golpeados, silencios libres, PA: 100/60 mm de Hg.
Pleuropulmonar: murmullo alvéolo vesicular presente en
ambos campos pulmonares, satura 98% al aire en
ventilación espontánea. Abdomen: dolor en hemiabdo-
men inferior, se palpa útero bien contraído a 4cm por
debajo de línea umbilical, herida quirúrgica bajo curación
seca. Genitorragia leve. Pasando 20 g de sulfato de
magnesio en infusión que se mantiene por 24 horas.
De la evolución en la Unidad se destaca anemia de 7.2
g/dl, con escasos loquios y útero bien contraído, se
repone con 2 volúmenes de glóbulos rojos, hemoglobina
de control post transfusión de 10 g/dl. Buen control de
cifras de PA con alfametildopa. Se otorgó alta a sala a los
3 días del ingreso a la Unidad. Al noveno día, presenta
AB de 14 µmol/l.
DISCUSIÓN
La paciente tuvo como factores de riesgo para
preeclampsia haber tenido una preeclampsia en una
gesta previa. La CIE se presentó 2 semanas antes de la
preeclampsia, y cuando esta aparece, los AB están en
descenso. Esta observación sugiere que la elevación
inicial de los AB puede inducir una cascada de eventos
que posteriormente desencadene una preeclampsia,
aún con los AB en descenso. Goulis y colaboradores
demostraron que los niveles de ácidos biliares aumentan
un 8 % en pacientes con preeclampsia (10). La
fisiopatología de la PE no es completamente conocida,
varios estudios implican a la fms-like tirosino kinasa-1
como el mayor contribuyente en el mecanismo de la PE
(11).