
Sarcoma de Ewing multifocal. Presentación de un caso pediátrico
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Salud Mil 2023; 42(1):1-11. https://doi.org/10.35954/SM2023.42.1.3.e501
midad afectada asociada a eritema sobre la masa
(18,19).
La inmunohistoquímica revela la expresión de vi-
mentina positiva, CD99 positiva, enolasaneuroes-
pecíca, sinaptolisina, proteínas neurolamento-
sas, CD57 y citoqueratina negativas. Los estudios
moleculares mediante diferentes técnicas como
transcripción reversa - reacción en cadena de la
polimerasa (RT-PCR) o next generation sequencing
(NGS) permiten identicar la traslocación t(11;22),
propia del sarcoma de Ewing, presente en aproxi-
madamente el 85% de los casos.
Debido a que el sarcoma de Ewing no presenta a
la microscopía de luz ninguna diferenciación neu-
roectodérmica típica, salvo en ciertas ocasiones
las rosetas, como en el caso analizado; la clave
está en la inmunohistoquímica, disponible en la
mayoría de los laboratorios. Es fundamental po-
der utilizar técnicas de diagnóstico molecular ya
que el diagnóstico diferencial con otros tumores
de células pequeñas redondas azules puede re-
sultar dicultoso (20).
Los hallazgos radiológicos varían según el tipo
de hueso afectado. En huesos largos la matriz
tumoral es osteolítica. Al inicio, predomina la es-
clerosis cortical y luego suele aparecer la reac-
ción perióstica en espículas. En este la radiografía
inicial mostraba aumento del diámetro e imagen
esmerilada en el tercer metacarpiano y alteracio-
nes morfoestructurales inespecícas en la tibia.
La evolución sin mejoría y las características de
la presentación clínica, llevaron a completar la va-
loración con otros estudios imagenológicos como
la RM, que permite denir con mayor precisión el
tamaño, la extensión local intra y extrósea y la re-
lación del tumor con otras estructuras y órganos
adyacentes. En este caso, la RM mostró impor-
tantes alteraciones morfoestructurales, reacción
perióstica y edema reaccional en radio, cúbito,
tercer metacarpiano (21,22).
bro. La estaticación inicial incluye la realización
de TC tórax, centellograma óseo y eventualmente
otros exámenes como mielograma, de acuerdo a
la sintomatología de presentación (16,17).
Se han documentado varios factores que pueden
estar asociados con enfermedad metastásica,
que se pueden hacer evidentes semanas o me-
ses desde el diagnóstico. Los más relevantes in-
cluyen, niveles altos de deshidrogenasa láctica,
ebre, intervalo de tiempo menor a 3 meses entre
inicio de los síntomas y el diagnóstico y edad ma-
yor de 12 años (5).
La paciente presentaba como factor de riesgo el
tiempo transcurrido entre el inicio de los síntomas
y el diagnóstico menor a 3 meses.
Al igual que lo observado en este caso, el trau-
ma, usualmente menor, puede ser el evento ini-
cial que desencadena la sospecha diagnóstica. Al
inicio, el dolor puede ser de baja intensidad, pero
se intensica con bastante rapidez, el cual, puede
agravarse por el ejercicio y empeorarse durante
las noches (5,16).
Teniendo en cuenta la edad de presentación, es
frecuente que las manifestaciones clínicas ini-
ciales de los tumores óseos sean confundidas
con otras entidades más frecuentes, como lesio-
nes post-traumáticas y/o inamatorias, tal como
ocurrió en el caso analizado. Posteriormente, la
evolución sin mejoría, con la aparición de nuevas
lesiones y compromiso del estado general orientó
el abordaje diagnóstico de la patología tumoral.
En la paciente analizada, cuando reingresó a sala
de cuidados moderados se destacaba, aumento
del tamaño de la raíz nasal, desvío del eje, a la
palpación rme e indolora. En algunas comunica-
ciones, se describe que en ocasiones puede dis-
tinguirse una masa en el tejido blando. Cuando
está presente, la masa está rmemente adherida
al hueso y el dolor es intenso a la palpación. No
es raro que se presente tumefacción de la extre-